En el marco del 8M, la Asociación de Televisión Comunitaria de Chile rindió un homenaje a la periodista y comunicadora popular asesinada en 2022 mientras cubría una marcha. Su nombre se convierte en bandera de lucha por una comunicación con perspectiva de género y arraigo territorial.
A dos años de su partida física, el nombre de Francisca Sandoval sigue encendiendo los monitores de los canales comunitarios a lo largo del país. La comunicadora del Señal 3 de La Victoria, herida de bala el 1 de mayo de 2022 mientras cubría una movilización en el centro de Santiago, se ha convertido en un símbolo irrenunciable de los comunicadores comunitarios de Chile.
Desde la Asociación de Televisión Comunitaria de Chile, que agrupa a experiencias audiovisuales desde Arica hasta Temuco, este 8 de Marzo no fue solo una fecha para conmemorar la lucha de las mujeres, sino para poner en el centro el legado de quienes hicieron de la comunicación una trinchera.
“Francisca no fue una periodista de escritorio. Ella entendía que la noticia está en la vereda, en la sede vecinal, en el comité de allegados. Su ejemplo nos obliga a preguntarnos: ¿desde dónde miramos y para quién contamos? La cámara de Francisca fue un arma para dar voz a quienes no tienen espacio, expresó Paula Galvez, Presidenta de la Asociación.
Tejer redes para que ninguna comunicadora esté sola
Uno de los ejes del trabajo asociativo para el 2026 es precisamente la articulación de más territorios y más comunicadoras que, como Francisca, decidan contar su propia historia y poner su oficio al servicio de las necesidades de los pueblos de Chile.
En la Asociación destacan que el legado de Sandoval también implica seguir empujando políticas públicas que reconozcan a los medios comunitarios como prestadores de un servicio esencial para garantizar el Derecho a la Comunicación, de manera de garantizar condiciones dignas y seguras para el ejercicio del periodismo comunitario, especialmente para las mujeres.
La Asociación de Televisión Comunitaria de Chile invita a todas las mujeres comunicadoras, realizadoras audiovisuales y gestoras culturales de base a sumarse a la red, para seguir iluminando caminos desde el territorio, con la memoria como guía y la cámara como herramienta de transformación en beneficio de nuestras comunidades.
